No sé
que me diste, cómo me embrujaste, para que yo te quiera de esta manera, en
silencio sin que nadie lo sepa...he aprendido a vivir sin ti, pero me duele
cada día que paso sin verte y es inevitable el que piense en ti y sueñe
contigo, sin tener esperanza de que así sea.
Es una
mala jugada del tiempo y del destino, pero te sigo queriendo igual o más que
antes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario